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Encuesta IH Madrid: ¿Es la cocina británica tan mala como dicen? (I)

Publicado por Luis Herrero on Thu, Sep 3, 2015

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Tenemos mucho que agradecer a los británicos: sus enormes aportaciones al pop y al rock, la Monty Python y el humor británico en general, una tradición literaria magnífica, la televisión y la World Wide Web, la invención de innumerables deportes en los que nunca ganan ellos, etc. Pero... ¿qué me decís de la gastronomía? ¿Qué han aportado los británicos a la cocina global, más allá de haber inventado las tabletas de chocolate? ¿Es justa su mala fama, o nos estamos perdiendo algo? Como no sólo de aprender inglés vive el alumno de International House Madrid, haremos un breve viaje al pasado para entender mejor de dónde viene el presunto desbarajuste culinario, y si su fama es algo actual o algo que ya viene de largo:

La ubicación del Imperio británico en los siglos pasados era la idónea para que sus habitantes se beneficiaran no sólo de su condición de islas -con todo lo que el fácil acceso al mar supone para la gastronomía- y su enorme cantidad de tierras fértiles y propicias para la agricultura, sino que el comercio con numerosos ingredientes y especias de allende los mares se efectuaba por rutas que pasaban por las islas, favoreciendo una oferta ecléctica y llena de posibilidades. No en vano, los festines de la Inglaterra victoriana han adquirido dimensiones legendarias, y raro hubiera sido que en la época la gastronomía británica fuera tachada de ramplona. Las aportaciones culinarias de las colonias en India y China se hicieron notar, haciendo de las comidas una experiencia de lo más cosmopolita para aquellos tiempos. ¿Cuándo se torció aquello y cómo llegó la gastronomía inglesa a perder su prestigio?

Según los expertos en la materia, la II Guerra Mundial tuvo mucho que ver en el asunto: la escasez de ingredientes y el sistema de racionamiento de alimentos que se impuso en la posguerra hicieron mella en las cocinas del país, que tuvieron que limitarse a un rango de alimentos muy escueto y poco sabroso. Los interesados en profundizar en el tema pueden leer este magnífico artículo en inglés sobre cómo era comer durante aquellos duros años. Es curioso enterarse, por ejemplo, de que esa popular comida rápida inglesa, el fish and chips, llegó a serlo precisamente porque las patatas y el pescado no sufrieron el racionamiento, de forma que la clase obrera comía ambos alimentos en abundancia, y el tiempo hizo que el plato sea uno de los emblemas –no del todo positivos- de la cocina inglesa. De esta época data también esa emblemática y muy criticada práctica consistente en hervir los alimentos hasta la extenuación.

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Desde entonces suele señalarse que la comida británica es poco sabrosa, más bien aburrida y de sabores apagados, falta de gracia o imaginación. Antes de intentar lanzarnos a la defensa de sus mejores manjares -que haberlos, haylos-, dejemos a un lado la corrección política y mostremos con algunos ejemplos más bien objetivos por qué la gastronomía británica está lejos de ser muy valorada o codiciada en nuestros días:

  • Compárense los respectivos artículos -en inglés- dedicados a la comida francesa, española, alemana o  italiana con el dedicado a la británica, la extensión de los mismos y la cantidad de platos reseñados: la diferencia es abrumadora. Más allá de lo que opinen las papilas gustativas de cada cual, terreno subjetivo donde los haya, todo indica que hay más que decir y más donde elegir en la mayoría de las cocinas europeas que en la británica. 
  • Tal y como el periodista Sergio del Molino escribió en Facebook hace unos días: "[...] no hay un restaurante británico en ninguna ciudad del mundo. No me imagino a un grupo de amigos en Buenos Aires, en México, en Copenhague o en Frankfurt diciendo: '¿Os apetece cenar esta noche en el inglés del barrio? ¿Os hace una cenita británica?'". Se trata, desde luego, de una exageración, porque sí que existen restaurantes británicos en Madrid, sin ir más lejos. Aunque, en efecto, no gozan de excesiva popularidad, y varios de ellos son más bien cervecerías o sitios donde tomar un desayuno o brunch antes que un menú completo.
  • El pollo tikka masala es considerado por muchos como su comida nacional, empezando por Robin Cook, exministro británico de Asuntos Exteriores, que llegó a definirlo como “el verdadero plato nacional de Gran Bretaña”. ¿Acaso carecen de un plato propio que enseñar con orgullo? ¿Cómo podemos fiarnos de la calidad de una gastronomía cuya receta más señera es de origen ajeno? Y, ojo, que si pongo "propio" y "ajeno" en cursiva es porque, pese a su obvio origen indio, el refinamiento con que se prepara en el Reino Unido y la simbiosis que se ha producido entre las aportaciones culinarias y las indias hacen que pueda considerarse, bromas al margen, una especialidad local con derecho propio, tanto como el roast beef.
  • Aunque en la actualidad la nouvelle cuisine francesa no es una desconocida en Inglaterra, por desgracia tampoco lo es la comida rápida de importación americana, que se enseñoreó de la gastronomía del país –sin llegar, desde luego, a los extremos estadounidenses. Jamie Oliver, conocido chef británico, grabó una aguda charla TED en la que explica la importancia de saber cocinar y los estragos alimentarios que ha provocado la comida rápida, sobre todo en los niños. No se trata de un problema exclusivo de los británicos, por supuesto, pero sí es cierto que la enorme influencia mutua entre las islas y los EEUU ha provocado que en Reino Unido la fast food haya calado con más fuerza que en otros países.

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Hasta aquí, algunos de los que en nuestra humilde opinión son los aspectos más negativos de la gastonomía británica. En la segunda parte de nuestro artículo mostraremos los esfuerzos que han hecho los ingleses por elevar la calidad de su cocina y quitarse de encima un sambenito con el que cargan desde hace años. E intentaremos seleccionar algunas recetas que refutan la idea de que se trata de una gastronomía limitada o insípida. Hasta entonces, animamos a los alumnos de IH Madrid a que nos deis vuestra opinión y expliquéis cuáles son vuestros platos preferidos y los motivos por los que apreciáis o no la cocina inglesa.

¡Esperamos vuestras respuestas aquí o en el Facebook de International House Madrid!

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Temas: Cultura, Viajes Lingüísticos