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El libro más importante que nunca ha existido: el Necronomicón

Publicado por Luis Herrero on Fri, Aug 22, 2014

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En efecto, este libro no existe, al menos en sentido estricto. Se trata de una magnífica invención del escritor H.P. Lovecraft (1890-1937), quien en sus relatos concibió un tratado de saberes místicos y arcanos capaz de llevar a sus lectores hacia la locura y la muerte. Es decir, la quintaesencia del libro prohibido. El supuesto autor de esta obra es el intrigante poeta árabe Abdul Al-Hazred, un erudito cuyos periplos a lo largo y ancho del globo le sirvieron para acumular saberes arcanos, y que habría escrito su obra magna durante los trances oníricos producidos por los aromas de incienso y opio a los que era aficionado.

Lo que hace que este libro ficticio sea tan notable e influyente es el asombroso detalle con que Lovecraft pergeñó la historia del Necronomicón, proporcionando datos sobre su origen, las personas que lo custodiaron y tradujeron, e incluso las bibliotecas que –supuestamente, claro- conservan una copia del libro. De hecho, el escritor menciona que solo se conservan cinco ejemplares del Necronomicón, dos de los cuales están en latín, y los otros tres en español. En total, esta inquietante obra aparece mencionada en 18 de sus cuentos; aunque no es el único libro inventado por el escritor, sí es el que figura en sus escritos con mayor frecuencia, y sin duda el más atractivo para los lectores.

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¿Y de qué -supuestamente- trata el Necronomicón? Pues bien, el libro versa sobre los Antiguos, unas fascinantes criaturas extraterrestres que, según la rica imaginación de Lovecraft, tiempo atrás dominaron la Tierra, y que resultarán familiares a los lectores del insigne cuentista. En palabras del autor, el título del libro se traduce como “libro de costumbres (o leyes) de los muertos”, aunque algunos de sus fans lo consideran erróneamente un libro de conjuros e invocaciones.

Lovecraft pensó durante tiempo en escribir él mismo el libro, pero lo consideró una empresa demasiado ambiciosa para acometerla, por lo que nunca la llevó a cabo. Sin embargo, le encantaba saber que otros autores recogían el testigo y mencionaban el Necronomicón en sus escritos, pues pensaba que así otorgaban la obra mayor entidad. Y así sucedió con asombrosa frecuencia. Tal y como reza la frase: “no dejes que la realidad te estropee una bonita historia”, numerosos fabuladores y amantes de lo paranormal creyeron a pies juntillas en su existencia, con buena o mala fe o con mayor o menor ingenio, y se las compusieron para inventar pasajes que, según ellos, pertenecían al libro original, o pusieron a la venta necronomicones espurios, o tuvieron la cachonda idea de incluirlos en listas de universidades o fondos de bibliotecas. Entre estos últimos bromistas destaca uno especialmente célebre: José Luis Borges, quien creó una ficha del libro en la Universidad de Buenos Aires.

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Hay un punto en que una historia ficticia se enriquece con tal cantidad de homenajes, mitos y reformulaciones que adquiere tanta entidad como si realmente hubiera existido. A estas alturas se podría decir que el efecto del Necronomicón de Lovecraft ha tenido una influencia superior sobre la cultura popular y los literatos que la inmensa mayoría de los libros existentes. Sus huellas se encuentran en la saga Evil Dead, de Sam Raimi, figura en un capítulo de Los Simpson, inspira detalles de incontables videojuegos y discos de música (de Iron Maiden, por ejemplo); y, por supuesto, ha jugado un papel fundamental en la obra posterior cientos de escritores de terror y ciencia ficción.

Por ejemplo, un Necronomicón apócrifo se editó en 1977, atribuido a un tal Simon, quien redactó un texto (aquí puedes leerlo, si bien la traducción es abominable) que, por más que sea de bromita, pareció satisfacer a muchos de los infatigables buscadores de este oscuro grimorio. Aunque, sin duda, el mejor homenaje que se ha rendido jamás a esa obra es el que le rindió el ilustrador H.R. Giger, autor de los inmortales diseños de la película Alien. En este enlace puedes ver las fascinantes imágenes que forman su obra Necronomicon; no nos cabe duda de que Lovecraft estaría orgulloso de su trabajo. 

Esperamos que hayas disfrutado de este artículo; no te pierdas las próximas actualizaciones del blog de International House Madrid.

Temas: Cultura